La actividad de cierre, diseñada y acompañada por el Equipo de Profesores Tutores, propuso una experiencia de aprendizaje colaborativo basada en la construcción de un "Objeto Secreto". A través de consignas específicas, recursos limitados y tareas distribuidas entre distintos grupos, los docentes participantes debieron resolver un desafío colectivo sin conocer de antemano el resultado final.
La propuesta permitió experimentar algunos de los principios centrales de la formación por competencias: la autonomía, la cooperación, la toma de decisiones, la claridad de las consignas y la importancia del diseño de ambientes de aprendizaje significativos. Además, ofreció una oportunidad para comprender, desde la experiencia, la diferencia entre la incertidumbre que enfrenta el estudiante durante el proceso de aprendizaje y la planificación que requiere el docente para guiar ese recorrido.
El resultado final fue la construcción colaborativa de una maqueta de un emblemático edificio ubicado en Dubái. Más allá del producto logrado, la actividad se transformó en una metáfora del propio diplomado y de la formación docente basada en competencias.
Como reflexión final, los participantes destacaron que “un edificio no se sostiene por la belleza de una sola columna ni por la solidez de un único muro. Se eleva porque cada pieza encuentra su lugar, dialoga con las demás y aporta, desde su función, a una estructura que las trasciende. Algo similar ocurre con el diplomado. Cada módulo tiene identidad propia, propone desafíos particulares y ofrece herramientas específicas; sin embargo, su verdadero valor aparece cuando deja de pensarse como una experiencia aislada y comienza a formar parte de un proyecto más amplio. Es en esa articulación donde cobra vida una propuesta de enseñanza coherente, equilibrada y con sentido. Del mismo modo que un edificio necesita cimientos firmes, columnas que sostienen, puentes que conecten y espacios abiertos que invitan a habitarlo, la formación docente en competencias requiere integrar saberes, prácticas, actitudes y valores en una arquitectura pedagógica capaz de responder a los desafíos de la universidad actual”.
En este enfoque, las competencias docentes se evidencian en la planificación, la mediación pedagógica, la evaluación, la retroalimentación y la reflexión continua. Se trata de promover experiencias en las que los estudiantes analicen, interpreten, construyan conocimientos de manera colaborativa, recuperen saberes previos y desarrollen capacidades para actuar en contextos complejos.
El encuentro también generó un espacio de intercambio sobre la aplicación de los aprendizajes del diplomado en los propios espacios curriculares de los participantes. Este diálogo permitió recoger aportes y experiencias que contribuirán al fortalecimiento y la mejora continua de futuras ediciones de la propuesta.
La jornada concluyó con un almuerzo de camaradería, donde se puso en valor la importancia de los espacios de encuentro entre docentes y el trabajo colaborativo como pilares fundamentales para diseñar propuestas de enseñanza acordes a los desafíos de la formación por competencias en la educación superior.